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¿Terapia Respiratoria? Mucho más que oxígeno y nebulizaciones

Cuando hablamos de Terapia Respiratoria, muchas personas piensan inmediatamente en oxígeno, nebulizaciones, ventiladores mecánicos o pacientes hospitalizados con dificultades para respirar. Sin embargo, desde mi profesión, puedo decir que la Terapia Respiratoria abarca mucho más de lo que generalmente conocemos.
Como terapeuta respiratoria, mi trabajo se enfoca en la prevención, evaluación, tratamiento y rehabilitación de las alteraciones que afectan el sistema respiratorio y cardiorrespiratorio. Mi objetivo es contribuir a que las personas puedan respirar mejor, mantener una adecuada función pulmonar, prevenir complicaciones y, sobre todo, mejorar su calidad de vida.
Pero ¿alguna vez te has preguntado qué hace realmente un terapeuta respiratorio y en qué momento de tu vida podrías necesitar su acompañamiento?
¿Sabías que desde la Terapia Respiratoria podemos acompañarte desde el nacimiento hasta la edad adulta mayor?
Una de las cosas que más me gusta de mi profesión es saber que nuestro trabajo puede estar presente en todas las etapas de la vida. Como terapeuta respiratoria, puedo participar en el cuidado de un recién nacido, acompañar el crecimiento de un niño, atender las necesidades respiratorias de una persona adulta y contribuir al bienestar de los adultos mayores.
En los más pequeños, nuestra intervención puede incluir el cuidado respiratorio, el manejo de secreciones y la educación a padres y familiares sobre los tratamientos indicados. En los adultos, podemos acompañar el manejo de enfermedades respiratorias, enseñar el uso correcto de medicamentos inhalados y participar en procesos de rehabilitación pulmonar.
En las personas adultas mayores, también podemos intervenir mediante ejercicios respiratorios, movilización y técnicas de higiene broncopulmonar que facilitan la movilización y eliminación de secreciones, especialmente cuando existen condiciones que dificultan expulsarlas por sí mismas.
Cada etapa tiene necesidades diferentes y parte de mi labor consiste en reconocerlas y adaptar el acompañamiento a cada persona.
¿Y si te cuento que no todo se trata de los pulmones?
Cuando hablamos de salud respiratoria, también debemos prestar atención a las vías aéreas superiores. La nariz es la principal entrada del aire hacia nuestro sistema respiratorio y cumple funciones importantes de filtración, humidificación y acondicionamiento del aire que respiramos.
¿Has tenido congestión nasal frecuente, exceso de secreciones, rinitis o sinusitis? ¿Tus hijos presentan dificultad para respirar cómodamente por la nariz debido a la acumulación de mocos?
Desde mi profesión también puedo intervenir en el cuidado de las vías aéreas superiores. Mediante una valoración individualizada, puedo orientar sobre higiene nasal, técnicas de limpieza de las vías respiratorias superiores y recomendaciones para el manejo adecuado de las secreciones.
Esto nos recuerda que el cuidado respiratorio no comienza únicamente cuando el aire llega a los pulmones, sino que involucra todo el recorrido que realiza para entrar y salir de nuestro organismo.
¿Qué sucede cuando una persona tiene una enfermedad respiratoria?
Enfermedades como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), las bronquiectasias y otras alteraciones respiratorias pueden afectar la capacidad de una persona para respirar, realizar sus actividades cotidianas y mantener una buena calidad de vida.
Como terapeuta respiratoria, puedo participar en el abordaje integral de estos pacientes mediante la valoración de su condición respiratoria, la administración de tratamientos inhalados cuando están indicados, la educación sobre el uso correcto de inhaladores y nebulizadores, y el seguimiento de las intervenciones terapéuticas.
Una de las áreas importantes de mi profesión es la higiene broncopulmonar. ¿En qué consiste? Se trata de diferentes técnicas que permiten movilizar las secreciones acumuladas en las vías respiratorias y facilitar su expulsión, especialmente en personas que presentan dificultades para eliminarlas por sí mismas.
Mi objetivo no es solamente intervenir cuando existe un síntoma, sino contribuir a mejorar la ventilación, prevenir complicaciones y favorecer el bienestar del paciente.
¿Has escuchado hablar de la rehabilitación respiratoria?
La rehabilitación respiratoria es otra de las áreas que forman parte de mi profesión. Está dirigida especialmente a personas que presentan limitaciones en su capacidad respiratoria o dificultades para realizar esfuerzos físicos debido a enfermedades pulmonares.
A través de una valoración y un programa individualizado, puedo trabajar con ejercicios respiratorios, entrenamiento físico, técnicas de control de la respiración y educación, buscando mejorar la tolerancia al esfuerzo y favorecer la independencia en las actividades de la vida diaria.
Muchas veces, actividades tan sencillas como caminar, subir gradas o realizar tareas domésticas pueden convertirse en un gran esfuerzo para una persona con una enfermedad respiratoria.
Por eso, considero que la rehabilitación no consiste únicamente en realizar ejercicios, sino en ayudar a las personas a recuperar confianza, funcionalidad e independencia dentro de sus posibilidades.
¿Es necesario estar enfermo para acudir a Terapia Respiratoria?
¡No necesariamente!
Esta es una de las ideas que más me gustaría transmitir. La Terapia Respiratoria no debe relacionarse únicamente con la enfermedad o la hospitalización. Desde mi profesión también puedo contribuir a la prevención, promoción de la salud y educación respiratoria.
Una persona puede beneficiarse de una valoración de su función pulmonar, conocer mejor el funcionamiento de sus pulmones, recibir orientación sobre el cuidado de su salud respiratoria o aprender a utilizar correctamente los dispositivos indicados para sus tratamientos.
Incluso las personas físicamente activas y los deportistas pueden beneficiarse de una valoración respiratoria cuando existe una indicación o necesidad de conocer su capacidad pulmonar.
Porque cuidar nuestros pulmones no debería ser una preocupación únicamente cuando aparecen los síntomas.

Etiquetas: salud pulmones espirometrías terapia respiratoria

Licda. Shannon Arias Madrigal

Autor Invitado